miércoles, marzo 10, 2010

BIografías del Staff: Noemí Di Carlo

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Nacida en un coqueto barrio del norte porteño, Noemí Di Carlo dio muestras de sus dotes críticas a muy temprana edad, cuando en la primaria escribió un comentario sobre los ideologemas en Patoruzito: “En esa historieta se combinan elementos de una modernidad a los que no había podido acceder el indio (y que en realidad destruyeron la cultura indígena) con los valores propios que el imaginario occidental atribuye al aborigen, generando una síntesis entre los dos mundos que jamás pudo darse en la realidad”[1]. Este trabajo le valió un “felicitado 10” en el cuaderno y marcó, aparte, el comienzo de un meteórico ascenso hacia el estrellato intelectual.


Ya en la secundaria formó sus primeros grupos de lectura sobre Bioy Casares, Benjamin y escritores de vanguardia, al mismo tiempo que criticaba a sus profesores por no proponer programas de trabajo más exigentes. “Un chico que no pueda hacer una conferencia de una hora sobre El quijote no puede estar capacitado para aprobar literatura de cuarto año”, sentenció en un pequeño mitin de alumnos. Poco después, era apedreada por un grupo de compañeros, entre los que se destacaba una importante cantidad de reprobados en literatura.


Su vocación natural hizo que sus estudios universitarios se volcaran hacia las letras. Durante sus años en la UBA, Noemí Di Carlo se deslumbró con las luminarias literarias y con las nuevas tendencias intelectuales del momento. Por este motivo, no tardó mucho en comenzar a militar en algunas agrupaciones de izquierda, tal cual lo comenta ella misma en su autobiografía publicada en 2006: “La verdad es que en ese momento era lo más, lo más. No podías no estar militando y pretender ser tenida en cuenta. Como yo no quería nada relacionado con el peronismo, porque era como muy, ¿cómo decirlo?, ‘cabeza’, pensé en el marxismo, que también tenía algunos componentes que lo acercaban a los sectores populares, pero eran más fáciles de ignorar. Aparte, no vas a comparar la figura de Mao en una remera con la de ‘La Eva’, fijate. Fueron lindos años esos, en los que me excitaba mucho viendo a los muchachos barbados yendo a manifestarse. Confieso que incluso fui a tres marchas, para empaparme del aroma de la rebeldía, olor que me sacaba antes de volver a casa de mis viejos con perfume, para que ellos no se enteraran”


Con los años, la Lic. Di Carlo se desencantó de la militancia maoísta, tal cual fue referido en un artículo escrito por ella misma en esta publicación. El paso del tiempo le hizo rever algunas de sus posturas y acercarse también a cierta masividad. Entendió que no necesariamente había que atenerse al pensamiento marxista para desafiar al sistema y, ya alejada de esas ideas, publicó varios artículos de gran poder crítico y combativo en el diario La Nación. “Sé que muchos me dirán que publicar en La Nación y haberme hecho amiga de González Oro es un poco como venderme, pero yo lo veo como crecer, como aprender a identificar cuál es tu lugar en el mundo. Aparte, hoy en día sigo luchando contra el autoritarismo oficialista, contra la falta de diálogo del gobierno, que se la dará de zurdo pero la propiedad privada no la ha tocado ni a tiros. Es por eso que las nuevas posturas de lucha contra el sistema pueden provenir tranquilamente de La Nación, Radio 10, o de una charla en C5N con un pensador de la talla de Marcelo Longobardi”,


Noemí Di Carlo, además de su producción de libros y artículos, ha tenido también una importante carrera universitaria. Como docente titular de la cátedra de Literatura Argentina en la UBA prosiguió con aquellos lineamientos que había propuesto en sus jóvenes años de secundario, haciendo de la materia una de las más exigentes de toda la institución. Esto le valió reconocimiento, y también nuevos piedrazos, esta vez de estudiantes que incluso habían aprobado la materia. “Los requisitos para que un alumno dé bien mi curso son simples: tiene que saber todo lo que a mí se me cante que sepa al momento de dar el final, esté explícita o implícitamente en mi programa de 18mil páginas en un cuatrimestre… o aunque no lo esté, lo mismo”.


Entre las obras más importantes de Noemí Di Carlo se encuentran: Bioy, un escritor al límite, ¡Que viva el postmodernismo! y Nuevos espacios políticos: el shopping y la confitería Las violetas.


[1] Di Carlo, Noemí, Cuaderno de tareas de quinto grado, Buenos Aires, 1953.




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